En esa tarde del mes de agosto, el Subdirector del sector Abasto-Reforma García Quintero Salvador Elías y su escolta Robles Porcayo Francisco Javier, realizaban patrullaje en su perímetro, cuando vía radio, el Centro de Comando y Control C2, informaron de un robo a bordo de transporte público, en Eje 6 y Rojo Gómez. 

En esa tarde del mes de agosto, el Subdirector del sector Abasto-Reforma García Quintero Salvador Elías y su escolta Robles Porcayo Francisco Javier, realizaban patrullaje en su perímetro, cuando vía radio, el Centro de Comando y Control C2, informaron de un robo a bordo de transporte público, en Eje 6 y Rojo Gómez. 

También reportaron disparos y posibles personas lesionadas. “Nos dirigimos al lugar y observamos a 2 sujetos corriendo hacia nosotros y que coincidían con la vestimenta que habían referido por la radio”. Refirió el comandante Quintero. 

De inmediato se les marcó el alto, mientras que uno de los sujetos dirigió su mano a la altura de la cintura intentando sacar algo y al no lograrlo huye, por lo que Robles Porcayo corre tras él  y lo detuvo metros más adelante. El otro sujeto fue detenido por el compañero Jurado (sobre escolta que venía en la misma patrulla). Al realizarle la revisión de seguridad a uno de ellos se encontró una arma tipo escuadra (réplica) y al otro una mochila  cuyo interior había una subametralladora calibre .9 mm. con varios cartuchos, dinero en efectivo y 30 celulares. 

Minutos más tarde llegó el autobús con los pasajeros que habían sido robados, se bajaron y querían golpear a los imputados por lo que se pidió apoyo a otros compañeros para poder  contener a las personas. “Inmediatamente trasladamos a los detenidos y los objetos recuperados a la Agencia del ministerio Público, los cuales fueron entregados más tarde a sus propietarios”. Refiere el comandante García Quintero, que al entrevistar a los pasajeros (víctimas), estos manifestaron que los sujetos ya los habían asaltado anteriormente y que siempre se subían a robar en esa zona.   

Robles Porcayo, con un gesto de satisfacción dijo: “Se siente satisfecho y orgulloso de darle a conocer a la ciudadanía que no todos los policías son malos”. Por su parte el Comandante García Quintero refirió con cierta alegría: “La gente nos agradeció, sentí una satisfacción muy padre. Se siente bonito realizar bien nuestro trabajo pero grato saber que ese delito no quedó impune”.  

Con 22 años de servicio García Quintero recuerda, que desde niño quiso ser policía y que cuando su padre salía con él a pasear observaban a los a elementos policiales, siendo su presencia y profesionalismo la motivación para ingresar a la academia. Es padre de 5 hijos y de esposa Psicóloga. Quienes siempre le dicen: “No te quites el chaleco”. “Queremos que regreses con bien a casa”. 

Por su parte Robles Porcayo con más de 11 años de servicio, siempre quiso ser policía lo veía en las películas. Ingreso a la corporación debido a que un vecino le dijo los requisitos para entrar. Sus padres se dedican a la venta de comida y no estaban de acuerdo que fuera policía por el riesgo que se vive, pero al final terminaron por aceptarlo. 

Ambos Concluyen. “El estar en la Policía les ha traído grandes logros y satisfacciones, resultado de una preparación intensa dentro de la institución acrecentando madurez y responsabilidad”.