Ruíz Pavano Jirám, es el tercero de cuatro hermanos. Inicia su carrera como rescatista mediante una convocatoria para entrar al Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas en lo que hoy es la Universidad de la Policía de la Ciudad de México.

Ruíz Pavano Jirám, es el tercero de cuatro hermanos. Inicia su carrera como rescatista mediante una convocatoria para entrar al Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas en lo que hoy es la Universidad de la Policía de la Ciudad de México.

Ingresa al ERUM, en noviembre del 2012 por gusto e interés de pertenecer a un grupo especializado en el área  médica y así ayudar a la ciudadanía. El día 23 de Octubre del 2018 aproximadamente a las 17:20 horas, vía radio informaron de  una emergencia en la que tres personas estaban suspendidas de un andamio dañado en un edificio ubicado en la Avenida Chapultepec y Guadalajara, Colonia Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc.

Ruíz Pavón refiere que circulaba sobre la Avenida Eje Central y  Doctor Río de la Loza, abordo de la ambulancia de rescate especial MX-006-G3 junto a sus compañeros Ricardo Rojano Negrete y Carrichi Camacho Juan, tras escuchar la emergencia, se trasladaron de inmediato al lugar.

Al llegar observaron a tres personas en peligro, quienes pendían de un andamio, por lo que rápidamente ingresan al edificio. Suben hasta el décimo piso y comienzan las labores de rescate vertical. Jirám relata: “Me puse el equipo de protección personal, mientras que mis compañeros aseguraron la línea de vida, tomando las medidas de seguridad.  Al estar listos y coordinados, descendimos e iniciamos el rescate”.

Continúa diciendo Jirám: “Mis compañeros checaron los anclajes que no se soltaran y aplicaron las técnicas de trabajo vertical necesarias, todo esto desde una altura de 40 metros aproximadamente”. 

Mientras tanto Ruíz Pavano, comentó que al acercarse a las personas se les apoyó Psicológicamente para tranquilizarlas, técnica que se le aplica a las personas en situación vulnerable. Se les da confianza y explica que ya se está trabajando en su rescate y se confirma que no tengan lesiones que pongan en peligro su vida. 

Se coloca de inmediato el triángulo de evacuación conocido como “pañal”, son tres anillas de metal con los que se aseguran por medio de un mosquetón, es un complemento que nos ayuda para realizar un descenso seguro por medio de la línea de vida.

Jirám relata: “Le coloque el triángulo de evacuación a un masculino de 40 años, descendí junto con él hasta llegar a ras del suelo para entregarlo  sano y salvo a la unidad médica y realizar su valoración correspondiente. Las otras dos personas estaban muy  desesperadas, nerviosas y solicitaron que fueran bajados a través de la escalera telescópica de los bomberos”

La preparación como rescatista es primordial para prestar un servicio de calidad y profesionalismo a la ciudadanía. Se actualiza continuamente en cursos de  extracción vehicular, espacios confinados, materiales peligrosos, montañismo, rescate acuático (buceo), estructuras colapsadas, soporte básico de vida y primer respondiente, atención pre hospitalaria, entre otros. Reafirma Jirám.

“En donde sea, en cualquier atención médica o rescate peligroso, realizo mi trabajo con el corazón en la mano, poniendo mi mejor esfuerzo y aplico los conocimientos adquiridos”. Concluye Jirám.