Un hombre visiblemente agitado hacía señas con las manos pidiendo ayuda. Esto fue lo que David Meza Matías observó mientras la mañana del 7 de septiembre realizaba su patrullaje diario sobre la avenida 412 y 608 en Aragón.

Un hombre visiblemente agitado hacía señas con las manos pidiendo ayuda. Esto fue lo que David Meza Matías observó mientras la mañana del 7 de septiembre realizaba su patrullaje diario sobre la avenida 412 y 608 en Aragón. Una vez David se acercó al hombre, éste le comentó que lo acababan de robar y que tenía al vehículo responsable muy bien ubicado: un automóvil Stratus de color negro. 

David le pidió al afectado que subiera a la patrulla para que identificara el auto señalado. Ambos abordaron la unidad y comenzaron la búsqueda. Vía radio, solicitó el apoyo necesario para cerrar las vialidades correspondientes, y así, poder evitar la huida de los asaltantes. 

Después de varios minutos de persecución, recuerda David, finalmente el vehículo fue alcanzado, y al notar esto, los tres sujetos que iban a bordo del auto sospechoso rápidamente bajaron de él corriendo en diferentes direcciones. 

David comenta: “Yo me enfoqué en uno de los sujetos, y sin perderlo de vista me di cuenta que se subió a un mototaxi”, dándose prisa, logró alcanzarlo, frenando así, su escape. Los otros dos sujetos, huyeron. 

David logró inmovilizar el sospechoso, y al inspeccionarlo, le detectó un arma de fuego, así como 24 mil pesos en efectivo pertenecientes a la víctima. En ese momento, otra unidad llegó para apoyar. Finalmente, la situación concluyó, y el asaltante, junto con el dinero, fueron puestos a disposición del Ministerio Público, mientras se realizaban las investigaciones pertinentes. 

Originario del Estado de Puebla, David llegó a la ciudad de México desde muy pequeño, y recuerda que fue gracias a las pláticas que sostenía con su tío, quien es granadero, que nació el amor por la profesión de policía. Al día de hoy, ya lleva 4 años portando orgulloso el uniforme.  

El día a día puede ser muy estresante, dice David, y añade: “La adrenalina es un ingrediente permanente de mi actuar diario”, pues reconoce que de no tenerla, sería más difícil cumplir con su labor: “Me hace recordar que es parte fundamental para salir adelante en todas mis intervenciones como policía y poder cumplir siempre con mi trabajo”, agrega.  

Reconoce que todos los días, al desempeñar su trabajo, trata de no pensar mucho en su esposa e hija, ya que no quiere distracciones emocionales que puedan interferir con su labor en la vía pública. “Ayudo y protejo a la gente sin mirar a quien, recibiendo solamente sus palabras de agradecimiento”, menciona.

Y David concluye así: “No hay mejor gratificación que ser reconocido por la ciudadanía con su mejor frase: ‘gracias oficial”.