Próximo a cumplir los 9 años dentro de la Corporación Policial, Jesús Fernando Rojas, rememora un decomiso de droga.

Próximo a cumplir los 9 años dentro de la Corporación Policial, Jesús Fernando Rojas, rememora un decomiso de droga que él, junto con 5 compañeros, realizaron en septiembre pasado en la Colonia Morelos de la Alcaldía Cuauhtémoc, una colonia que se ha convertido en foco rojo para la policía.

Circulando por la calle Jesús Carranza, el grupo de uniformados observó a lo lejos a un grupo de personas manipulando bolsas de plástico, al no poder distinguir bien el contenido de las bolsas, pero sospechando que podrían tratarse de narcóticos, decidieron aproximarse a ellos.

Al percatarse de la presencia de los oficiales, los sujetos intentaron esconder las bolsas, pero fue en vano, ya que al realizarse el cateo correspondiente a cada uno de ellos, dieron con los envoltorios que contenían una hierba verde: marihuana.

“Los detuvimos en flagrancia pues se dedicaban a la compra venta de la droga, pero nadie opuso resistencia, todo transcurrió sin incidentes” comenta Jesús.

Este ha sido el decomiso de droga más grande en el que Jesús ha participado, ya que, además de las bolsas con droga, les encontraron una maleta de tamaño considerable llena con los mismos paquetes de marihuana, llegando a un total de casi 10 kilogramos del producto.  

“Todo fue cuestión de minutos, siempre es un riesgo, te mentalizas y piensas ‘lo voy a detener, todo va a salir bien” menciona recordando lo que pasaba por su cabeza en ese momento: “Hasta el momento de la detención valoras y agradeces que todo salió bien”.

Acerca de su experiencia día con día patrullando las calles, Jesús comenta: “Hay momentos en que sí me da miedo, si algo me pasa dejaría desamparada a mi familia, por eso siempre mentalidad y actitud positiva para que todo salga bien”.

Jesús reconoce que al principio tomó su trabajo como ‘un trabajo más’, pero: “Conforme ha ido pasando el tiempo me he ido acostumbrando y le he tomado mucho cariño”. Y orgulloso agrega: “Es un honor para mí ser policía, porque no cualquiera lo hace, nos critican pero no saben todo lo que uno deja por cuidar a la gente”. 

Finalmente, Jesús menciona que diariamente recibe la mejor recomendación que alguien le puede hacer: “Que nunca me quite el chaleco me dice mi esposa, y le hago caso, nunca me lo quito” concluye riendo. Sin duda alguna, el mejor consejo.