Hay una línea muy delgada entre la vida y la muerte y eso lo sabe perfectamente el oficial Espinosa, quien en 11 años de servicio ha arriesgado su vida en más de una ocasión.

Hay una línea muy delgada entre la vida y la muerte y eso lo sabe perfectamente el oficial Espinosa, quien en 11 años de servicio ha arriesgado su vida en más de una ocasión. Sin embargo, reconoce que su profesión le ha dado grandes satisfacciones, como el día en el que salvó a una niña de caer de un balcón de aproximadamente 10 metros de altura.

— ¡Necesitamos apoyo en calle Laguna de Mayrán, de la colonia Modelo Pensil! ¡Una menor está sola en el balcón de un tercer piso! —

El oficial recuerda esas palabras que distorsionadas salían de su radio el pasado 7 de enero de 2020. De inmediato arribó al lugar, un edificio de departamentos de cuatro niveles. Al llegar vio a una pequeña de cuatro años vestida con un trajecito color rojo, que lloraba sentada a la orilla de un balcón.

Los vecinos también intentaban tranquilizar a la pequeña con palabras de aliento: “ya viene tu mamá”. Ella simplemente los veía desde lo alto sin comprender lo que ocurría, mientras otro grupo de vecinos sostenía una sábana color blanco, para en caso de ser necesario, atrapar a la niña.

El policía de la SSC recuerda que en la puerta del departamento marcado con el número 302, había más personas que, desesperadas, intentaban entrar por la fuerza. El efectivo en compañía de su superior y personal de Bomberos, entraron al lugar, él tomó a la niña por la cintura y la llevó entre sus brazos a un lugar seguro.

Una vez a salvo, la menor fue atendida por una unidad médica, la cual determinó que se encontraba estable y sin ninguna lesión. 

Han pasado varios días desde aquel evento que pudo ser trágico, el oficial Espinosa a la distancia comentó que su mayor motivación en la vida son sus hijas de 20 y 16 años, mismas que vinieron a su mente al ver que la niña corría peligro, “en ese momento no lo pensé, mi decisión fue salvar a la pequeña”.

“Cuando ingresé a la Policía Capitalina, mi sueño era ayudar y proteger a las personas, poder portar el uniforme con dignidad y ser un ejemplo para mi familia. Ahora, considero que lo he logrado, soy el orgullo de mi familia, soy para mis hijas y para mi esposa, un héroe, mencionó el Policía Segundo Espinosa.”